por Jorge Ramón (Reg. Prop. Intelectual Nº 1769) |
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| Entre el cuerpo y la mente no hay fronteras. Nuestra intención se convierte en movimiento cada vez que pensamos en hacer algo y lo llevamos a cabo. | |
A buen seguro que cuando de niños nos erguimos por primera vez en el campo gravitatorio, fue una experiencia apasionante que mantuvo bien despiertos nuestros sentidos durante largo tiempo. Gracias a una serie de habilidades psicomotrices, la posibilidad de estar de pie y movernos fue para nosotros una experiencia cada vez más familiar. Este hecho se hace posible por medio de unas serie de patrones neuromusculares, que en cada uno cobran una forma particular. Es por esto que a veces podemos distinguir una persona de lejos sin ver claramente su rostro. Es su forma peculiar de organizar el movimiento lo que nos resulta familiar. Sabemos que con esa forma particular de organizar el esfuerzo, esos patrones de movimiento se van a ir sobrecargando con el paso del tiempo, y que muy fácilmente entre los treinta y los cuarenta años pueden resultar dolorosos; debido a que son patrones repetitivos que van a ir acumulando tensiones en ciertas cadenas musculares y articulares. |
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| Estos patrones no sólo son repetidos en nuestro uso del cuerpo, sino que con frecuencia también albergan toda una serie de tensiones innecesarias, que nos restarán energía y vitalidad en nuestra vida cotidiana.
“La Gimnasia Holística, es un trabajo concreto y sutíl que busca, a través del movimiento, encontrar la armonía, gracia e inteligencia del cuerpo y de la mente” El movimiento es una de nuestras funciones vitales. Nos pasamos toda la vida interactuando con la Fuerza de la Gravedad, y es evidente que sufrimos sus efectos negativos en nosotros; pero no es frecuente que se nos ocurra hacer algo para mejorar nuestra relación con ella. Este es uno de los objetivos de la Gimnasia Holística: encontrar formas de suavizar estos efectos sobre nuestro propio cuerpo, refuncionalizar el movimiento, reprogramar dichos patrones para que sean más armónicos y no resten energía a nuestro organismo, energía que podríamos destinar a otras funciones. Tomando en cuenta la sabiduría del I CHING, podemos decir que nuestra filosofía consiste en utilizar lo suave para vencer a lo rígido. Las prácticas se llevan a cabo de un modo particular, propio de la originalidad del método de la Dra. Ehrenfried. El profesor no muestra los ejercicios para ser imitado por los alumnos, sino que hace propuestas concretas con respecto al movimiento. Progresivamente va dando consignas y habitualmente hace preguntas para que el alumno durante la práctica pueda darse cuenta de cómo experimenta dichos movimientos. Este es el modo en que cada uno irá reencontrando su movilidad natural y así liberarse progresivamente de contracturas, tanto mecánicas como las que son producto de nuestros propios condicionamientos. Todas ellas a menudo, fuente de rigideces, tensiones y dolores. LA CONSCIENCIA DE SI MISMO La riqueza de este trabajo, se basa en el despertar sensorial y la toma de consciencia. Lo cual ayuda a reencontrar o mantener el contacto con nuestro propio potencial. Cada uno nacemos con un potencial personal, y de niños es evidente que vivimos en contacto con dicho potencial. Los niños tienen una naturalidad especial y a ella podemos atribuirle cantidad de otras cualidades como son: espontaneidad, alegría, inocencia, vitalidad, autenticidad, etc. Son atributos propios de los niños que se ven resaltados por esa capacidad de estar totalmente presentes en lo que están haciendo. |
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Esta facilidad les confiere una gracia particular. No tienen que hacer ningún esfuerzo para vivir totalmente cada instante. Podríamos decir que su atención no tiene fugas. Poco a poco el niño en su desarrollo tiene que adaptarse al medio en que se desenvuelve; para ello recibe una educación, y también tiene la oportunidad de imitar patrones de conducta que ve en su entorno. De esta manera podríamos decir que cumple con una serie de expectativas, pero para ello de algún modo pierde en parte ese contacto consigo mismo que poseía de forma espontánea. Son los "condicionamientos" de la cultura, nuestros sistemas de creencias, y el como nos adaptamos a ciertas situaciones lo que nos puede hacer desconectar en parte de ese potencial. |
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Cada experiencia que vivimos está revestida de sensaciones, pensamientos, muchas veces sentimientos, y en todo caso nuestro cuerpo participa siempre. Son diferentes aspectos del conjunto de nuestra naturaleza humana. En ciertas ocasiones es probable que perdamos el contacto con algunos de estos aspectos, dejando de algún modo incompleta la vivencia de dichas situaciones, lo cual resta plenitud a nuestra existencia. Durante las prácticas, uno de los objetivos fundamentales es crear un estado de atención, donde podamos integrar el gesto y la percepción sensorial en el momento presente. Es como si cada una de esas dimensiones de nuestra experiencia retomaran un centro común. Este es el modo en que tratamos de acercarnos a un funcionamiento completo de nuestro organismo en el mundo en que vivimos y del cual formamos parte. La experiencia en los grupos de trabajo, es que cuando esto sucede, surge una claridad interior que aporta transparencia y nos permite ver un poco más allá de nuestros propios condicionamientos personales. Charles Brooks, en su obra "Consciencia Sensorial" lo describe así: "Al experimentar las sensaciones, regresamos gradualmente a esa amplia zona del centro del espectro, donde nuestro derecho de nacimiento queda equilibrado con nuestra cultura y a partir del cual nos encontramos libres para movernos en cualquier dirección". Es un estado de centramiento y plenitud, del cual surge lo que algunos describen como "una alegría sin motivo", un estado de consciencia abierto, sereno y equilibrado. LABERINTOS MENTALES Queremos encontrar la manera de mantener nuestra mente abierta y libre. Nuestra mente puede desempeñar diversas funciones simultáneamente. Uno de los mecanismos que usamos con más frecuencia es el de hacer asociaciones. Frente a cada situación o acontecimiento que vivimos, nuestra mente trata de clasificarlo, encasillarlo y relacionarlo con algo ya conocido o vivido que resulte familiar.
BIBLIOGRAFÍA - De l’éducation du corps à l’équilibre de l’esprit. Dra. Ehrenfried. Edit. Aubier - Paris |
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